sábado, 25 de diciembre de 2010

Navidad, navidad. Que mal me hacés che!, cada vez peor!, no sé si sos vos, que cada año te hacés más insufrible, o seré yo que cada año me hago más irascible.

Ayer me obligaste a sentarme cerca de gente que no conozco, me obligaste a tolerar que me ofrecieran cerdo y asado cada cinco minutos y a negarme siempre. Me obligaste a entablar dialogo con una señora bizarra y me obligaste a imaginarme preguntas como "cuántas operaciones te llevo lograr tu meta (si esa lo era...) de parecerte a Leevon Kennedy?" o "¿tu pelo parece de muñeca de plástico naturalmente? o hiciste un proceso antinatura?" y nunca hacerlas.

Me obligaste a pararme para que un nene medio malparido de tres años se choque conmigo y se caiga llorando para que después me ponga en un papel de animador infantil idiota intentándolo alegrar.

Ayer por suerte te fuíste rápido. Y no, no te extraño sabés?



1 comentario:

Uli dijo...

y vos tenés uno solo, pero no sé quién sos!
:$